Telemedicina y uso de antibióticos

El mal uso de los antibióticos se ha vuelto un problema mundial, que preocupa a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Una de las causas de la alta resistencia y aparición de superbacterias es el uso desmedido de antibióticos. Los microorganismos, como cualquier otro ser vivo, son capaces de adaptarse y la alta exposición a antimicrobianos les permite generar resistencias. Además las bacterias resistentes se encuentran en rincones  cada vez más inesperados. Lo que hace más urgente atender el problema.

Un reciente estudio identificó la telemedicina como un factor de riesgo para el mal uso de antibióticos.

La telemedicina, o medicina a distancia, una práctica que va ganando popularidad. Principalmente por la comodidad que supone (con una vídeollamada es posible tener una consulta). Además su bajo coste y el fácil acceso a la tecnología facilitan que cada día sean más frecuentes este tipo de consultas. Sin embargo, al no poder ver de cerca al paciente, el diagnóstico a veces puede ser más complicado.

Si bien, la telemedicina hace el servicio más accesible, e incluso la OMS ve esta modalidad como una buena opción, la realidad es que también ha presentado algunos problemas. Este estudio muestra un aspecto a trabajar: el uso de antibióticos en la telemedicina.

Tras analizar 340.000 casos de infecciones respiratorias en menores atendidos entre 2015 y 2016, se agrupó la atención de los pacientes en tres modalidades distintas: telemedicina, urgencias y consultas médicas tradicionales.

Al revisar los datos, se identificó una tendencia muy marcada: las consultas a distancia recetaban más antibióticos que las otras modalidades.

Para poner el contexto en cifras, mientras que las urgencias y consultas recetaban antibióticos en 42% y 31% de las veces, respectivamente, los servicios a distancia lo hacían más de la mitad de las veces.

Al revisarse más a fondo los casos, se encontró que 4 de cada 10 consultas a distancia fallaban al seguir los protocolos de tratamiento. Entre los errores más comunes estaba recetar antibióticos para tratar la gripe.

La resistencia a los antibióticos no es algo para tomar a la ligera. Y si bien, los servicios médicos a distancia permiten acercar al paciente el tratamiento, también es necesario revisar la adecuación del tratamiento que se recibe.

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