Junio 2019. Violencia en Mali

Nuevo brote de violencia étnica en Mali. Al menos 100 personas asesinadas y 30 desaparecidos en el pueblo de Sobane-Kou, en el centro del país. El pueblo atacado se encuentra en la zona de Koro quedó arrasado. Por el momento se desconoce la autoría del ataque

Hombres armados rodearon Sobane-Kou, una aldea de unos 300 habitantes, casi todos de la etnia dogón, y prendieron fuego a las casas. Aquellos que intentaron escapar fueron asesinados a disparos.

La violencia intercomunitaria ha provocado centenares de muertos en Malí en los últimos años. En marzo de 2019 cazadores tradicionales de la etnia dogón asesinaron a unas 160 personas de la etnia peul tras arrasar su pueblo.

Los peusl o fulanis que viven en el centro del país han sido acusados de complicidad con diversos grupos yihadistas que operan en la zona, desde que en 2012 se produjera la ocupación del norte del territorio por los radicales.

En enero de 2013 el ejército de Malí desató una campaña de ejecuciones extrajudiciales con tintes étnicos dirigida contra árabes y peuls. Posteriormente fueron señalados por formar parte o apoyar al grupo radical Frente de Liberación de Macina del predicador Amadou Kouffa. Desde entonces las milicias dogón, con la complicidad de las fuerzas armadas, actúan con extrema violencia contra los fulanis.

El peligroso giro de violencia intercomunitaria que ha tomado el conflicto que vive Malí desde 2012 está provocando la ruptura de la convivencia entre las diferentes etnias y además genera contagio a los países vecinos, sobre todo Níger y Burkina Faso.

Desde comienzos del 2019 han fallecido unas 4.000 personas en la región del Sahel a consecuencia de ataques terroristas y de conflictos entre comunidades, cuya separación a veces es borrosa.