Junio 2019. West Nile virus en Grecia

En esta época del año, las autoridades sanitarias advierten sobre la toma de medidas que eviten las picaduras de mosquitos a quienes viajen a Grecia.

Sobre todo tras los datos de contagio del West Nile virus del año 2018 en un brote sin precedentes (316 casos notificados y 50 muertes). La temporada comenzó inusualmente pronto ese año, reportándose casos tanto en áreas rurales como urbanas. No se registraba un brote tan grave desde 2012, cuando hubo 262 casos y 35 muertes.

Ha habido suficientes casos como para definir la enfermedad como un problema de salud pública. El virus se ha establecido en el país a través de las aves migratorias y se está recomendando que todos tomen medidas de protección personal, como usar mangas largas, evitar lugares con agua estancada y usar mosquiteros y repelentes.

Normalmente las personas infectadas por el virus no presentan síntomas. Solo aproximadamente un 20% experimenta síntomas leves similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de cabeza y malestar general; solo 1% desarrolla una enfermedad grave. Sin embargo, de los diagnosticados en Grecia en 2018, 243 presentaron síntomas de enfermedad neuroinvasiva, como encefalitis, meningitis y parálisis flácida aguda.

Grecia espera recibir este año 31 millones de visitantes, casi tres veces su población. Se están intensificado programas de sensibilización para profesionales médicos a través de folletos informativos distribuidos en aeropuertos, así como a las autoridades municipales y regionales de todo el país.

Es imposible predecir el área de circulación del virus debido a su compleja epidemiología. Sí se sabe que se ha trasladado de aldeas y humedales en áreas rurales a grandes centros urbanos, incluida la región de Ática (alrededor de Atenas) y Tesalónica.

Las especies de aves silvestres actúan como reservorios para el virus y los mosquitos lo transmiten después de alimentarse de su sangre infectada. Los caballos son tan susceptibles como los humanos a la infección.

Ademas de en Grecia se ha reportado un aumento en los casos de West Nile virus en Italia, Chipre, Rumanía y Serbia. Las tasas de infección de 2018 superaron el número total notificado en los últimos siete años.

El último caso de la temporada de transmisión 2018 en la Unión Europea fue reportado por Francia a fines de noviembre, una fecha inusualmente tardía, lo que sugiere que el período de exposición al virus también ha prolongado.