Prurito cutáneo

Paciente

Una mujer, natural de Etiopía, consulta porque desde hace varias semanas tiene picor en la cara anterior del tórax y le han salido unas manchas blanquecinas en la piel. La exploración física general es normal y en el pecho tiene las lesiones que muestra la imagen 1. La exploración de la piel de las manos se muestra en la imagen 2.

Diagnóstico y tratamiento

Esta paciente padecía lesiones maculo-papulosas, con lesiones de rascado en el tórax, pecho abdomen, respetando sin embargo las manos, que tienen un aspecto normal.

El diagnóstico diferencial incluía dos entidades: 1) una sarna o escabiosis y 2) una infestación por piojos del cuerpo.

Es infrecuente que en los casos de sarna las manos no estén afectas, encontrándose habitualmente los surcos acarinos en los pliegues interdigitales. Para diagnosticar una pediculosis del cuerpo hay que buscar las liendres y los piojos adultos en las costuras de la ropa.

Información

Pediculus humanus capitis afecta principalmente al pelo de cabeza, pero puede encontrarse en otros pelos del cuerpo, como son las cejas o las pestañas. Pediculus humanus corporis suele encontrarse en el cuerpo o bien en la ropa. Desde el punto de vista morfológico es imposible distinguir uno del otro. Sin embargo, el piojo del pubis es otra especie morfológicamente muy diferente: Phthirus pubis.

P. humanus son especies que viven y se desarrollan exclusivamente en los humanos, desde la fase de huevo hasta la forma adulta ya que viven con dificultad y durante breves periodos lejos del huésped. Se alimentan mediante la succión de sangre del sujeto infestado. Ninfas y adultos pican, inyectan saliva, succionan sangre y, al mismo tiempo, defecan. El prurito está producido por las sustancias irritantes que contiene la saliva.

Tienen un color entre y gris y marronáceo. Los machos tienen un tamaño que oscila entre los 2 y 3,2 mm, siendo las hembras habitualmente más grandes, entre 2,4 y 4,2 mm. Los huevos de ambas especies tienen una morfología similar. Los de Pediculus humanus capitis están adheridos al pelo y los de Pediculus humanus corporis lo están a las fibras de la ropa. Las ninfas que salen de los huevos tienen un aspecto similar a los adultos, pero en menor tamaño y también se alimentan de la sangre del hospedador. Son muy voraces y para sobrevivir deben tener su primera “comida” en las primeras 24 horas tras su eclosión.

Más información

Habitualmente, el tiempo que tarda en desarrollarse un huevo hasta un adulto maduro sexualmente viene a ser entre 2 a 4 semanas, dependiendo de la temperatura ambiente. Las ninfas pasan por tres estadios, antes de llegar a adultos maduros, posteriormente se aparean y las hembras fertilizadas producen entre 250 y 300 huevos a lo largo de los 20 a 30 días posteriores, antes de morir. Los piojos del cuerpo suelen vivir en las costuras de las ropas y las abandonan para picar al huésped y obtener la sangre que necesitan.

Los piojos del cuerpo pueden actuar de vectores de infecciones tales como la fiebre recurrente (Borrelia recurrentis), el tifus de las trincheras (Bartonella quintana) o el tifus exantemático (Ricketssia prowazekii). Los piojos se pueden adquirir bien por contacto directo o bien a través de compartir peines, cepillos, gorros, ropa o sábanas que han estado en contacto con un paciente infestado. Cuando un paciente infestado de piojos tiene fiebre elevada, por ejemplo a consecuencia de una malaria o una fiebre recurrente, los piojos se desprenden y buscan otro hospedador. Este hecho puede favorecer la transmisibilidad de la fiebre recurrente.

Por el Dr. Miguel de Górgolas. Fundación Jiménez Díaz. Madrid

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