Destacados en Madeira

Volcánica, montañosa, tremendamente vertical y con una fuerte cultura propia. Esta isla portuguesa es perfecta para los deportes de aventura

Funchal es la capital de la isla y tiene un barrio antiguo encantador, con calles peatonales llenas de terrazas y restaurantes. Se puede subir en el teleférico que parte del barrio viejo de Funchal y asciende hasta el mirador de Monte.

Cabo Girâo: el acantilado más alto de Europa (589 metros) cuenta con un mirador con suelo de cristal.

Madeira es un paraíso para el barranquismo porque la isla -por su morfología volcánica- es un puro barranco. El más sencillo y el que más hacen los turistas es el de Ribeirio Frío, con una cascada de 20 metros al inicio y varios rápeles y saltos más sencillos, a continuación. También ideal para hacer bicicleta de montaña. Hay muchas rutas y de todos los niveles.

Las piscinas naturales de Moniz, en el extremo noroeste de la isla, son una serie de pozas naturales que llenan el propio mar y que se acondicionaron con pasarelas para adaptarlas al baño.

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