Que tienen que ver los lagartos y los conejos con la Enfermedad de Chagas

Es muy importante tener información georreferenciada del vector para entender dónde están las áreas de riesgo de una enfermedad.

Un reciente estudio relaciona el aumento en las poblaciones de  conejos silvestres y de lagartos con el aumento en la cantidad de vinchucas –el insecto que  transmite la enfermedad de Chagas–, y por tanto incrementaría el riesgo de contagio de la enfermedad.

La investigación, que se realizó en la zona centro-norte de Chile, determinó que el aumento de las poblaciones de vinchucas en esas zonas rurales se debería a la conjunción de tres condiciones específicas:

  • Temperaturas cálidas
  • Mucha vegetación
  • Una gran población de conejos europeos –Oryctolagus cuniculus- o conejo común (esta especie fue introducida en el país en el siglo XIX)

 

Estudios anteriores relacionaban la abundancia de mamíferos salvajes con la cantidad de vinchucas presentes, pero no se había cruzado con factores climáticos.

Para realizar la investigación, se establecieron 18 sitios de estudio con un área de 500 kilómetros. Con cámaras trampa se midió la presencia de mamíferos, aves y reptiles. Además, se estimó el nivel y tipo de vegetación, y se registró la temperatura y las precipitaciones de cada lugar. Todo ello entre diciembre y marzo, periodo donde la población de vinchucas prolifera.

Se pudo determinar que a mayor vegetación, mayor disponibilidad de alimento para las vinchucas, al aumentar la presencia de mamíferos.

Se ha podido comprobar en el laboratorio, que cuando este insecto se alimenta específicamente de la sangre del conejo europeo su tasa de reproducción crece.

Además de los conejos, el estudio también pone de manifiesto una potencial relación entre la presencia de lagartos y el aumento de las posibilidades de infección de la enfermedad de Chagas.  Se trata de un hallazgo inesperado, hasta ahora no había registro de que los reptiles pudieran infectarse con el parásito. Por ello, se necesitan nuevos estudios para confirmar si realmente existe esa correlación.

El cambio climático, que puede modificar el hábitat del insecto y el movimiento humano a zonas que antes eran rurales, también deberá considerarse en estudios futuros. Esas investigaciones podrán verificar cambios en las zonas de riesgo de infección y, por ende, dónde se deben implementar medidas.

En ese sentido, la información y educación sobre la enfermedad es muy importante, pues muchas veces la gente tiene síntomas, pero no consulta. Como en la región hay concientización en los sistemas de salud sobre la enfermedad, en las zonas donde se sabe que está el vector, se hacen pruebas si hay sospecha. Pero si la zona no se considera como de riesgo, esta medida desaparece.

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Trypanosomiasis americana. Enfermedad de Chagas

Chinche del triatoma