COVID-19 en África. Menos de 1 ventilador por cada 100.000 personas

Las naciones africanas, donde viven en la actualidad 1.300 millones de personas, se enfrentan un aumento de casos de COVID-19 con menos de 1 cama de cuidados intensivos y un ventilador por cada 100.000 personas (Alemania por ejemplo dispone de 30 por cada 100.000 y España de 9), según refleja una encuesta realizada por REUTERS a funcionarios de salud y expertos en 54 países del continente (Solo 9.800 camas de cuidados intensivos disponibles en el continente 9.300 con respirador). La encuesta ha revelado graves deficiencias en la realización de tests diagnósticos, en el suministro de oxígeno o en la falta de personal sanitario cualificado.

Menos de una cama de cuidados intensivos y un ventilador por cada 100.000 personas

Incluso en el mejor de los casos, el continente podría necesitar al menos 10 veces el número que tiene ahora cuando el brote alcance su punto máximo.

Algunos datos que asustan

La debilidad de los sistemas nacionales de salud de África es evidente. Los resultados de la encuesta ofrecen una foto más detallada de la situación y de los recursos sanitarios clave disponibles en el continente: pruebas diagnósticas, recursos materiales y personal cualificado.

  • En África, hay 1 médico por cada 80.000 personas (Fuente: Banco Mundial)
  • Solo 9 países del continente tienen más de un anestesista ointensivista cualificado por 100.000 personas (Fuente: WFSA)
  • Se necesitarán al menos 121.000 camas de cuidados críticos en todo el continente cuando la pandemia llegue a su punto máximo (Fuente: UNECA)

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) África, podría convertirse en el próximo epicentro de la pandemia.

Una cifra de casos desconocida

A día de hoy, el continente ha registrado más de 51.000 casos de COVID-19, una fracción de los 3.76 millones registrados a nivel mundial. Sin embargo, es imposible saber la cifra real de infectados debido al bajo número de test que se están haciendo. La Comisión Económica de las Naciones Unidas para África (UNECA) hizo una estimación para África de 123 millones de casos este año, causando 300.000 muertes.

Muchas naciones africanas han tomado medidas rápidamente desde el inicio de la pandemia para contener el virus, lanzando campañas de salud pública y restringiendo el movimiento o reutilizando fábricas para producir equipos de protección personal.

Las organizaciones internacionales, incluidas la OMS y el Banco Mundial, están ayudando, pero se ven obstaculizadas por los problemas para encontrar datos fiables y evaluar las necesidades concretas del continente.

La capacidad de hacer test diagnósticos en África se ha expandido considerablemente. Sin embargo, la cifra es irrisoria (solo 685 pruebas por millón de personas (Fuente: CDC de África) en comparación con Europa donde se han realizado 23.000 por millón de habitantes. En enero, solo Sudáfrica y Senegal podían realizarlas; ahora todos los países africanos pueden, excepto Lesotho y Santo Tomé y Príncipe.

Además surgen otras dificultades.  Por ejemplo los laboratorios de Kenia podrían llevar a cabo 37.000 pruebas diarias, pero solo han realizado 26.000 hasta la fecha al carecer de personal de laboratorio, kits adecuados de muestras y suministros suficientes.

Chad y Burundi han llevado a cabo menos de 500 pruebas cada uno.

Pacientes con necesidad de cuidados intensivos

La OMS estima que alrededor del 14% de los pacientes con COVID-19 requerirán hospitalización y oxígeno, y alrededor del 5% necesitará un ventilador, que generalmente se encuentra en una unidad de cuidados intensivos (UCI).

Incluso en el mejor de los casos, la encuesta estima que una media de 12 pacientes hospitalizados en África podrían ser candidatos UCI en el punto álgido del brote en cada país.

Las tres naciones más pobladas del continente – Nigeria, Etiopía y Egipto – tienen 1.920 camas de cuidados intensivos entre ellas para más de 400 millones de personas. Las camas de cuidados intensivos son caras, precisan de personal especializado y están distribuidas de manera desigual.

Chad, una nación rica en petróleo pero empobrecida de unos 15 millones de personas, tiene solo 10, mientras que la nación isleña de Mauricio, un centro financiero con 1,2 millones de habitantes, tiene 121.

Algunas naciones, como Guinea Bissau, no tienen ventiladores. Mauritania tiene uno; Liberia seis; Somalia tiene 19.

Sudáfrica tiene 3.300 ventiladores, pero alrededor de dos tercios se encuentran en hospitales privados, que la mayoría de las personas no pueden pagar.

Los ventiladores necesitan oxígeno, circunstancia no disponible siempre en los hospitales. Kenia tiene casi 300 ventiladores pero tiene una «escasez crítica» de oxígeno.

Agujeros informativos

Disponer de los datos de lo que está pasando es tan importante como el disponer de equipos.

Algunas naciones africas han sido rápidas en proporcionar datos de la pandemia. En cambio en otras la información es irregular, desactualizada o secreta. Algunos gobiernos temen las críticas públicas si publican los datos reales de su situación.

La información es crítica para poder ayudar. Es difícil anticiparse a sus necesidades si no se cuenta con información precisa.

La nación africana oriental de Tanzania, criticada públicamente por la OMS por no restringir grandes reuniones, no actualiza sus cifras de coronavirus periódicamente y las que presenta no siempre coinciden con la realidad en primera línea.

Uganda tiene 268 camas en UCI en hospitales públicos. Pero solo unas 70 de ellas tienen suficiente personal y equipo para funcionar.

Muchas camas de UCI también están en uso. Kenia, por ejemplo, tiene 518 camas en sus instalaciones públicas y privadas, pero el 94% ya está ocupado por pacientes que no son COVID-19, según el informe del Senado.

Electricidad y recursos humanos

Incluso donde el equipo está disponible, la energía y el personal pueden no estarlo. En naciones como Nigeria, Sudán del Sur y Zimbabwe, la electricidad es extremadamente poco confiable. Los hospitales dependen de generadores que funcionan con diesel, pero algunos no pueden pagar el reabastecimiento de combustible y el mantenimiento.

La cifra de médicos, enfermeras de cuidados críticos, anestesiólogos y biotecnólogos, esenciales para el mantenimiento del equipo frente al coronavirus, son escasos (Fuente: WFSA).

Sanidad privada

Los hospitales privados africanos cuentan con mejor personal, pero sus ingresos se han visto reducidos estas últimas semanas por una disminución en las cirugías electivas y en los tratamientos crónicos que venían haciendo de forma regular (Fuente: Federación Africana de Atención Médica).

Algunos gobiernos del continente, como Sudáfrica, están tratando de negociar el acceso a hospitales privados para pacientes que no pueden pagar las tarifas.

Pero la mayoría de los hospitales privados necesitan algún tipo de pago y, teniendo en cuenta que los gobiernos pagan las facturas tarde, mal o nunca, algunos quieren un fondo independiente administrado internacionalmente para manejar los pagos.

 

Fuente

 

Coronavirus COVID-19