Entrevista. Eva Serra de 2 Femmes en 2CV

Hacemos esta entrevista en julio de 2020 a Eva Serra mientras se encuentra en plena pandemia de COVID-19 viviendo con su pareja en Ubud, Bali.

Hasta agosto de 2015, Eva había estado en varias capitales europeas y dos veces en Estados Unidos, pero no fue hasta que cumplió 30 años que descubrió su auténtica alma nómada.
Primero hizo un viaje por carretera a bordo de un Citroën 2CV del año 1983 con su amiga Ana. Se llamaron 2 Femmes en 2CV. Durante 20 meses visitaron 28 países y condujeron 30.000 km del sur, este y centro de Europa, Oriente Medio y los países caucásicos. Construyeron una comunidad de 6.000 seguidores en redes sociales, lanzaron una página web, auto-publicaron el libro “Dos cabras a 80km/h” y dieron varias conferencias. Sus aventuras han aparecido en más de 60 medios de todo el mundo.

 

Tus orígenes, ¿cómo empezó esto de viajar?

La pasión por viajar la descubrí de joven, sola. Con mi familia viajé poco, no teníamos mucho dinero cuando era pequeña para destinar a viajes, así que solo hacíamos escapadas en coche por Cataluña.
Así pues, la verdadera pasión por viajar la descubrí de adolescente, en un viaje escolar a Italia en bachillerato. Recuerdo llegar al hostal, dejar las mochilas y pensar que no quería malgastar las horas que teníamos libres charlando de tonterías en un sofá con mis amigas. Estaba en Florencia y solo de pensar en lo histórico del lugar, se me ponía la piel de gallina, así que dejé a mis amigas allí y, sola, a mis 16 años, me lancé a explorar la ciudad.

¿Tienes alguna superstición o manía?

Nada en especial. Con el tiempo me he convertido en viajera minimalista, intento llevar el mínimo equipaje, pero no tengo ningún amuleto o protocolo concreto. Eso sí, en mi maleta siempre hay libros (en e-book, para que no pesen), la cámara reflex y el móvil en modo avión. Siempre intento estar lo mínimo conectada posible en mis viajes, para que la vida online y a distancia no me distraiga y poder apreciar más la vida ‘real’.

¿Cómo ha sido la salud durante tus viajes? ¿Alguna anécdota?

Por suerte, no he tenido nunca muchos problemas de salud estando de viaje. Alguna visita de urgencias por molestias en una rodilla en Grecia, cuya sanidad pública me atendió a las mil maravillas, y de acompañante en Italia con un médico la mar de simpático que, cuando le contamos que habíamos llegado a Venecia con un Citroën 2CV de 1983 desde España, nos evitó el copago obligatorio en el país.

¿Que no dejarías de llevar en tu botiquín de viaje?

El Eutirox, me operaron hace 6 años de un cáncer en la tiroides. Siempre tengo paranoia con no quedarme sin pastillas, así que aprovisiono abundantemente y reparto las pastillas entre mi equipaje y el de mi acompañante.
Siempre intento llevar unos básicos como yodo, tiritas, antihistamínicos, ibuprofeno, algún antibiótico… Pero siempre que he necesitado algo extra lo he podido comprar fácilmente en el país que estuviera (recuerdo gotas para los oídos, crema antiquemaduras…).

¿Cuál es tu libro o película favorita de viajes?

Thelma y Louise, a Ana y a mi (Femmes en 2CV) nos llaman las Thelma y Louise españolas 😉

¿Qué has echado en falta durante tus viajes?

Nunca nada material, solo a mis seres queridos y… las ¡croquetas! La verdad es que la comida española sí que es algo que se echa mucho de menos.

¿Viajar solo o acompañado?

En general, a mi me gusta compartir mi vida, así que disfruta mucho compartiendo mis viajes, aunque siempre me aseguro de tener momentos solo para mi.

¿Cuál consideras que ha sido tu momento de viaje más complicado?

Una agresión que sufrí en el norte de Sulawesi, en Indonesia. Por suerte al final no pasó nada muy grave, pero me asusté mucho, y el trámite de denunciare, acudir a comisaría a identificar el agresor, etc., no fue nada fácil. Temí que la situación acabara con mi viaje.

¿Una situación curiosa que hayas vivido en todo este tiempo y que recuerdes con especial cariño?

¡Muchas! Me quedo con una de las más recientes: cuando rescatamos una perrita que había sido atropellada en Bali y ¡la acabamos adoptando, formando parte de nuestro equipo viajero! Esta experiencia nos ha permitido conocer la realidad de los perros en la isla de los dioses, empatizar con ellos y ayudarles aportando a la causa nuestro granito de arena. También nos ha llevado a quedarnos a vivir una temporada en Bali, cosa que nunca habíamos planeado en un inicio, y conocer mucho más en profundidad lo que este paraíso ofrece al que conecta con él.

¿Existe un lugar favorito?

¡Sí, muchos! Hay lugares con los que siento una conexión profunda y en los que enseguida me desenvuelvo bien o me veo viviendo en ellos. A bote pronto diría los Balcanes, en especial Bosnia, la capital de Bulgaria (Sofia) y Raja Ampat en Indonesia.

¿Qué es lo más raro que has comido/bebido?

La verdad es que nada en especial. Quizás lo más extraño ha sido ver como mataban y despellejaban búfalos y asaban cerdos atados a palos de bambú en Rantepao (Sulawesi, Indonesia) y al cabo de unas horas comerlo con las manos y un poco de arroz. Todo esto en un funeral Toraja.

¿Una foto con la que te quedarías?

Material y equipo indispensable para tu viaje. ¿Hay hueco para la improvisación? ¿Y la suerte?

Viajo con mochila e intento viajar muy ligera, con la ropa justa máximo para 1 semana (aunque me vaya 1 año de viaje), poca ropa interior, algo de abrigo, bambas, chanclas, bañador, ebook, cámara de fotografiar y equipo de snorkel si la ocasión se presta. Normalmente no compro nada estando de viaje, pero si me enamoro de algo y creo que me va a resultar útil, intento hacer un hueco en la maleta.

¿Qué le recomendarías a alguien que quisiera iniciarse en esto de viajar?

Para mi, viajar es vivir dos veces. Y el primer gran viaje que hice (2 Femmes en 2CV) sigue siendo lo mejor que he hecho en mi vida, me cambió por completo. A alguien que se inicia el mundo de los viajes le recomendaría ir por libre, sin viaje organizado por agencia, ser flexible, no intentar controlarlo todo, ser muy muy respetuoso/a con todas las personas, confiar en la gente y en que todo saldrá bien, no tener prisa y aplicar el ‘ahí donde fueres, haz lo que vieres’. Ah, e indispensable: aprender cuatro palabras del idioma local. Nada abre más puertas que una sonrisa y un saludo en el idioma autóctono. Para mi viajar no es trasladarse, es hacer un cambio de chip por completo e intentar entender el país en el que estás. Así que prejuicios fuera e intentar descubrirlo todo con paciencia e inocencia.

¿Cuál es tu lema, filosofía? ¿Una frase que lo resuma?, ¿tus fuentes de inspiración?

Pies, para qué los quiero si tengo alas para volar, de Frida Kahlo. Soy una soñadora que cumple sus sueños.

¿Cómo cambiarán los viajes después de la era COVID?

Supongo que habrán más medidas de higiene, más control en aeropuertos, estaciones, fronteras…, tendremos que cumplir con ciertos requisitos médicos para que se concedan visados y los viajeros tendremos que dar más información de dónde hemos estado y estaremos (cosa que de la que no soy muy fan). En fin, supongo que habrá mucho más control y vacunación obligatoria cuando exista la vacuna. También tengo claro que aún faltan unos cuantos meses para que podamos viajar internacionalmente.

¿Qué viajes tienes pendientes?

Ahora mismo estoy de viaje 🙂 Me ha pillado el COVID en Bali, y aquí sigo, con mi pareja y dos perras. Ya llevamos 6 meses viviendo aquí y de momento no tenemos previsto marcharnos.

¿Cuál es tu consejo viajero a alguien que se esté planteando un gran viaje?

Llevar poco equipaje, cero expectativas y no tener planes fijos. Es una gozada poder improvisar rutas al momento y decidir quedarse más tiempo en un sitio si te gusta mucho.

¿Próxima parada?

La idea era seguir viajando por el sudeste asiático, pero me temo que eso no será posible hasta dentro de unos cuantos meses. Así que supongo que la próxima parada será España.

 

En Agosto de 2019 Eva empezó un viaje con su pareja Albert por el sudeste asiático. La aventura les llevó a recorrer los lugares más recónditos de Indonesia y parte de Malasia. Se plantaron en Bali. Primero porque rescataron una perra de la calle después de que la atropellara una moto. Pasadas unas semanas de pierna escayolada, medicación, vacunas, pulgas, quilos de pienso, garrapatas, mordidas, entreno y lametones, se enamoraron de ella y decidieron adoptarla. Después porque vino el COVID19 a cambiar el mundo y decidieron pasarlo en la burbuja que es Bali. Bulan, Albert y Eva ahora son una familia de tres con ocho patas con la intención de volver a España juntos y seguir viajando por el mundo cuando se pueda. Más información