Notificada resistencia a la Artemisina en Ruanda

La artemisinina es en estos momentos el principal tratamiento antimalárico recomendado por la OMS. Su resistencia, que ya está muy extendida en el sudeste asiático, no se había descrito aún en África.

Ahora una investigación reciente ha detectado por primera vez su aparición y propagación en Ruanda. Los resultados de este estudio se han publicado en Nature Medicine.

Desde 2014, se viene monitorizando la distribución geográfica de la resistencia a la artemisinina en función de la detección de mutaciones en el gen Kelch13 del parásito.

Se piensa que estas mutaciones alteran el funcionamiento de la proteína Kelch13, que está involucrada en la degradación de la hemoglobina en los glóbulos rojos infectados. Actualmente, los parásitos resistentes más extendidos en el sudeste asiático tienen la mutación C580Y.

Recientemente, también se han detectado parásitos mutantes C580Y en Guyana y Papua Nueva Guinea.

En África, donde los tratamientos basados en artemisininas siguen siendo muy efectivos, los parásitos mutantes Kelch13 han seguido siendo raros. Por ejemplo, el estudio KARMA, el primer mapa global de resistencia a la artemisinina, mostró que menos del 5% de las muestras africanas tenían mutaciones y que más del 50% de los mutantes detectados solo se habían observado una vez. Los científicos también demostraron que la mutación más frecuentemente observada en África (A578S) no confiere resistencia a la artemisinina a los parásitos asiáticos editados por genes.

Este hallazgo significaría que los únicos tratamientos disponibles podrían volverse ineficaces, como ha ocurrido en el sudeste asiático si no se toman medidas oportunas. Pudiendo ser responsable de 78 millones de casos y 116.000 muertes adicionales en un período de cinco años.

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