Octubre 2020. Sarampión y algo más en Chad

El sarampión es endémico en Chad, donde se producen brotes anuales que afectan principalmente a niños y adolescentes.

Según un informe de situación emitido la OMS en abril pasado, la epidemia de 2020 es en realidad un brote de la que comenzó en mayo de 2018, con 127 casos sospechosos notificados ya en la primera semana de enero. En las semanas siguientes, los casos se triplicaron o cuadruplicaron, con picos de 814 y 810 casos sospechosos entre fines de febrero y principios de marzo.

El número de casos semanales solo cayó por debajo de 100 a fines de mayo. A 30 de abril de 2020, en 28 distritos sanitarios se había declarado una epidemia de sarampión.

A 13 de septiembre, el Ministerio de Salud Pública había notificado 8.520 casos sospechosos, incluidas 39 muertes, con el mayor número de casos en los distritos de Beboto, Kyabe y Goundi.

La persistencia de esta epidemia en los dos últimos años se explica por una cobertura de vacunación insuficiente, y la mala calidad de la respuesta y la vigilancia epidemiológica.

De hecho, según el informe de situación conjunto, de una muestra de 396 casos investigados en 2020, solo 72 habían sido vacunados, menos de 20%.

Chad corre un riesgo muy alto de un brote de sarampión durante la próxima temporada de transmisión fuerte, que debería comenzar en el cuarto trimestre de 2020 y continuar hasta junio de 2021.

Es importante señalar la correlación entre el sarampión y la desnutrición aguda, así como otras enfermedades. De hecho, el sarampión puede provocar desnutrición en un niño. Además, un niño con desnutrición está más expuesto a otras enfermedades como la malaria.

A 13 de septiembre de 2020, el Ministerio de Salud Pública había notificado más de 450.000 casos de desnutrición aguda, incluidos 173.000 casos de desnutrición aguda grave y 207 muertes.

Otras enfermedades, como la meningitis, la fiebre amarilla y el tétanos neonatal, aunque con menos casos, siguen causando muertes. Desde principios de año, Chad ha notificado 436 casos de meningitis con 41 muertes; 197 bebés han sido afectados por el tétanos neonatal y 47 de ellos han muerto; ha habido 318 casos sospechosos de fiebre amarilla y tres defunciones.

Las organizaciones humanitarias estiman que, en 2020, 1,8 millones de personas se verán afectadas por emergencias sanitarias en Chad, de las cuales 760.000 están destinadas a recibir asistencia. Las enfermedades que se tienen en cuenta en este informe representan solo algunos elementos de las emergencias sanitarias a las que se enfrenta Chad.

Chad

Sarampión