La pandemia de COVID-19 ha impulsado el modelo de consulta no presencial. Se ha consolidado la teleconsulta mediante el uso de distintas herramientas tecnológicas que facilitan la comunicación interprofesional y entre profesionales sanitarios y los pacientes.
Los sistemas de salud deben evolucionar y con ellos nuestra forma de trabajar. Por eso creemos, que aunque la atención presencial debe seguir siendo la base de la asistencia de los procesos infecciosos, hay una serie de cosas que la teleconsulta puede aportar.
Además, el seguimiento compartido de una proceso infeccioso a través de la visita presencial y de la teleconsulta puede ayudar al control de las resistencias antibióticas y por tanto debemos aprovechar y tener muy presente los beneficios que proporciona.
En este bloque abordamos el manejo de las infecciones respiratorias.

Una organización científica dedicada al estudio y control de las Enfermedades Infecciosas en el mundo, zoonosis emergentes y medicina tropical y del viajero.
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