19 agosto, 2022

Brucelosis canina

La brucelosis canina es una infección producida por un cocobacilo gramnegativo llamado Brucella canis, y, aunque rara vez se presentan casos en humanos, supone un peligro potencial a nivel zoonótico. Las principales fuentes de infección son los fluidos vaginales de las perras infectadas, la orina, la sangre o la saliva. Las vías de entrada son venéreas, nasales o a través de la mucosa conjuntiva.

 

Recientemente se notificó el primer caso de una persona infectada de Brucella canis en los Países Bajos. Al parecer, contrajo la enfermedad tras la exposición continuada a perros infectados en su criadero. Ante dicho caso, las autoridades sanitarias indicaron que la propagación transfronteriza de brucelosis se producía “a través de la importación ilegal de perros infectados de países endémicos a países no endémicos de Europa”.

 

Una enfermedad emergente

 

Los países con una alta población de perros callejeros a menudo tienen una mayor incidencia de Brucella canis, ya que se transmite con mayor frecuencia a través del contacto reproductivo entre perros.

 

Se sabe poco sobre la situación epidemiológica en Europa. En un estudio sobre la prevalencia de la enfermedad en perros de distintas regiones de Europa, como Italia, España, Francia o Dinamarca, se identificó anticuerpos de Brucella canis en el 5,4 % de las muestras enviadas.

 

Reino Unido ha presentado un aumento de casos, se ha pasado de solo 3 casos confirmados en 2020 a identificar desde entonces 87 perros positivos. Los países de origen fueron Rumania, Bosnia, Sudáfrica, Grecia, Afganistán y Bielorrusia, más un perro del Reino Unido que estuvo de vacaciones en el extranjero. En lo que va de 2022 se han detectado 20 casos, todos ellos importados, criados con perros importados o con antecedentes de viajes al extranjero.

 

Francia, entre diciembre de 2021 y enero de 2022, se confirmaron infecciones por Brucella canis en cuatro granjas de perros ubicadas en cuatro departamentos franceses diferentes. Los diagnósticos se dieron tras detectar varios abortos tardíos en perras de diferentes razas, particularmente en animales introducidos recientemente desde Rusia o Bielorrusia a través de compras online.

 

Sintomatología

 

Los síntomas más significativos son abortos tardíos en perras, epididimitis en machos e infertilidad en ambos sexos. También produce linfadenitis generalizada y uveítis. Además, es uno de los muchos patógenos responsables de la discoespondilitis en perros y las infecciones requieren un tratamiento específico.

 

En ciertos casos, los seres humanos también pueden ser contagiados de Brucella y, como consecuencia, padecer síntomas graves que requieran incluso hospitalización.

 

Prevención

 

  • Es difícil que esta enfermedad se dé en humanos, porque la brucelosis canina no se puede transmitir entre personas, el contagio siempre se da entre un perro y otro perro o entre un perro y una persona, aunque este último caso, es más raro
  • Cualquier perro importado de países donde esté presente la Brucella canis debe ser examinado aproximadamente un mes antes de la importación y, si es posible, deben ser esterilizados.
  • Propietarios deben  conocer riesgo de infección por Brucella canis en perros importados de países endémicos
  • Los veterinarios deben utilizar equipo de protección personal adecuado y considerar la posibilidad de tomar muestras y enviarlas a los laboratorios para su análisis

 

 

Bibliografía e información relevante

 

 

 

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