La Agenda Global 2030 establece que «nadie se quedará atrás». Los migrantes, independientemente de su estatus legal, deben ser incluidos en las estrategias de salud pública, para adoptar el derecho universal a la salud y el objetivo de cobertura universal de salud, al tiempo que se asegura que no estén expuestos a dificultades financieras o a consecuencias legales. Esta necesidad nunca ha sido más urgente.
Las vacunas son uno de los recursos más importantes y económicos para prevenir brotes, proteger a las personas y, a través de ello, preservar la seguridad y la salud de comunidades enteras. La protección de las poblaciones más vulnerables —en particular refugiados, solicitantes de asilo, personas en situación administrativa irregular, poblaciones de difícil acceso, como desplazados o comunidades de acogida— ante los riesgos sanitarios es crucial para garantizar la seguridad de todos.
A día de hoy, no existe una definición universalmente aceptada de migrante. Esta disparidad de criterios se ve reflejada en las diferentes políticas de vacunación entre países … en este editorial nuestros compañeros la Dra. Pilar Galicia y el Dr. Manuel Linares hacen un llamamiento a establecer estructuras, mecanismos y políticas, a nivel local y mundial, para garantizar que los migrantes no se queden atrás en la planificación y la implementación de la vacunación, incluyendo a todos los colectivos
Una organización científica dedicada al estudio y control de las Enfermedades Infecciosas en el mundo, zoonosis emergentes y medicina tropical y del viajero.
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