Hantavirosis en Argentina: situación epidemiológica actual, patrones de transmisión y evolución reciente

La hantavirosis continúa siendo una zoonosis de relevancia en América Latina, con una dinámica epidemiológica compleja y una elevada letalidad. En Argentina, la circulación de diferentes variantes de Orthohantavirus, particularmente el virus Andes, confiere al evento características diferenciales, incluyendo la posibilidad de transmisión interhumana.

 

El análisis de la información disponible hasta la semana epidemiológica (SE) 16 de 2026 permite caracterizar un escenario de incremento sostenido de casos, con cambios en la intensidad de transmisión y señales de expansión territorial.

 

Características generales de la enfermedad

 

La hantavirosis es una infección viral transmitida principalmente por la inhalación de aerosoles contaminados con excretas de roedores silvestres. En el continente americano, la forma clínica predominante es el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), que se caracteriza por un inicio febril inespecífico seguido de una rápida progresión hacia insuficiencia respiratoria y compromiso hemodinámico.

 

Uno de los aspectos más relevantes desde el punto de vista clínico y de salud pública es su elevada letalidad, que en Argentina ha mostrado variaciones significativas en los últimos años, situándose entre el 10% y el 32%.

 

A diferencia de otras regiones, en Argentina se ha documentado transmisión interhumana, asociada principalmente al virus Andes, lo que introduce un componente adicional de complejidad en la vigilancia y control del evento.

 

Distribución geográfica y factores asociados

 

El país presenta áreas de riesgo bien definidas, agrupadas en cuatro regiones epidemiológicas:

 

  • Noroeste (NOA): Salta, Jujuy y Tucumán
  • Noreste (NEA): Misiones, Formosa y Chaco
  • Centro: Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos
  • Sur: Neuquén, Río Negro y Chubut

 

La distribución de casos está condicionada por la presencia de roedores reservorio, las características ecológicas de cada región y la interacción humano-ambiente. Factores como la modificación del hábitat, la expansión de asentamientos rurales y los efectos del cambio climático contribuyen a la aparición de casos en áreas no tradicionalmente endémicas.

 

Situación epidemiológica actual (temporada 2025–2026)

 

Hasta la SE 16 de 2026 se han notificado:

 

  • 101 casos confirmados de hantavirosis
  • 32 fallecidos
  • Letalidad del 31,7%
  • Incidencia nacional de 0,21 casos por 100.000 habitantes

 

 

Estos valores representan la mayor incidencia registrada en el periodo analizado en comparación con temporadas previas.

 

El análisis del corredor endémico muestra que la curva acumulada de la temporada actual se sitúa durante prácticamente todo el periodo por encima del umbral de brote, lo que indica un incremento sostenido de la transmisión.

 

Estacionalidad y comportamiento temporal

 

La hantavirosis presenta un patrón estacional marcado, con mayor incidencia entre los meses de octubre y mayo. Aproximadamente el 54% de los casos se concentran entre octubre y enero, con picos en noviembre, diciembre y enero.

 

Se observan diferencias regionales en la dinámica temporal:

  • En el NOA, el aumento estacional ocurre de forma más temprana, con mayor número de casos en octubre y noviembre.
  • En las regiones Centro y Sur, los picos se registran principalmente en diciembre y enero.

 

Este patrón se mantiene de forma consistente en las principales regiones afectadas.

 

Análisis regional

 

Región NOA

 

Es la región con mayor incidencia en la temporada actual, con 36 casos confirmados y una tasa de 0,60 casos por 100.000 habitantes. La mayoría de los casos se concentran en la provincia de Salta, que representa el 83% de los casos de la región.

 

La curva epidemiológica muestra un incremento progresivo que se mantiene en zona de alerta, sin alcanzar el umbral de brote.

 

Región Centro

 

Concentra el mayor número absoluto de casos (54). La curva acumulada se mantiene por encima del umbral de brote durante todo el periodo analizado, con un incremento marcado entre la SE 45 de 2025 y la SE 05 de 2026.

 

Los casos se distribuyen principalmente en Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe.

 

Región Sur

 

Se han registrado 10 casos en la temporada actual. La curva acumulada supera el umbral de brote desde la SE 43 de 2025. El incremento es progresivo, aunque condicionado por el bajo número absoluto de casos.

 

Esta región tiene especial relevancia epidemiológica debido a la asociación histórica con eventos de transmisión interhumana.

 

Región NEA

 

Presenta baja incidencia en comparación con otras regiones, con casos esporádicos y menor impacto epidemiológico en la temporada actual.

 

Caracterización de los casos

Distribución por edad

 

La mediana de edad de los casos confirmados es de 36 años. El 69% de los casos se concentra en el grupo de 20 a 49 años, que presenta además las mayores tasas de incidencia.

 

Distribución por sexo

 

El 80% de los casos corresponde al sexo masculino. Este predominio probablemente está relacionado con patrones de exposición asociados a actividades laborales o ambientales.

 

Mortalidad y letalidad

 

En la temporada 2025–2026 se han registrado 32 fallecidos, con una letalidad del 31,7%, la más elevada del periodo analizado.

 

Desde el punto de vista etario, los grupos con mayor letalidad corresponden a adultos jóvenes, especialmente entre 20 y 39 años, lo que representa un patrón distinto al observado en otras enfermedades infecciosas.

 

A nivel geográfico:

  • La mayor tasa de mortalidad regional corresponde al NOA (1,66 por 1.000.000 habitantes).
  • La provincia de Salta presenta la tasa más elevada del país (6,59 por 1.000.000 habitantes).
  • Buenos Aires concentra el mayor número absoluto de fallecidos (50% del total).

 

Eventos epidemiológicos relevantes

 

Durante la temporada actual se han identificado situaciones de interés:

  • Un cluster intrafamiliar en Chubut con tres casos relacionados, con evidencia genética compatible con virus Andes (99,99% de similitud), lo que sugiere transmisión interhumana.
  • Un caso en Río Colorado (Río Negro), fuera de áreas históricamente endémicas, que motivó investigaciones ambientales sin identificación concluyente de reservorios infectados.

 

Estos eventos refuerzan la necesidad de vigilancia activa y análisis epidemiológico detallado.

 

Interpretación y consideraciones de salud pública

El escenario actual en Argentina se caracteriza por:

  • Incremento sostenido de casos
  • Elevada letalidad
  • Persistencia de patrones estacionales
  • Diferencias regionales significativas
  • Evidencia puntual de transmisión interhumana
  • Posible expansión del riesgo a nuevas áreas

 

Este contexto pone de manifiesto la importancia de fortalecer:

  • La vigilancia epidemiológica y la notificación oportuna
  • La sospecha clínica en pacientes con antecedentes de exposición
  • La evaluación ambiental de zonas de riesgo
  • Las estrategias de prevención orientadas a reducir el contacto con reservorios

 

 

La hantavirosis en Argentina durante la temporada 2025–2026 muestra un comportamiento de alta actividad epidemiológica, con indicadores que reflejan un aumento de la transmisión y de la gravedad del evento.

 

La combinación de factores ambientales, ecológicos y sociales, junto con la circulación del virus Andes, configura un escenario que requiere una vigilancia sostenida, una respuesta coordinada y una adaptación continua de las estrategias de control.

 

En este contexto, la integración de la información epidemiológica, clínica y ambiental será clave para anticipar cambios en el patrón de la enfermedad y mejorar la capacidad de respuesta del sistema de salud.

 

 

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