16 diciembre, 2021

Historia. Peste bubónica en la Palma “La peste de Tazacorte de 1928 “

Al término de la Primera Guerra Mundial en 1918, La Palma, España, volvía a recuperarse y comenzaba de nuevo a exportar plátanos principalmente a Francia, Alemania e Inglaterra.

 

Tazacorte aunque apenas llegaba a los 3.000 habitantes, era un próspero municipio comercial y portuario en la isla, Más del 70% de la población obrera estaba dedicada al trabajo en los empaquetados y en el cultivo del plátano

 

Este gran auge de exportación, hizo que la multinacional americana Fyffes Limited se instalaran en el municipio, apoyando económicamente a la isla para la elaboración y transporte del plátano. Desde el norte de Europa llegaban fardos de paja para cubrir las piñas y junto a estos, ratas, las cuales se desarrollaron rápidamente por el municipio.

 

Las infraestructuras del embalaje y exportación platanera por El Puerto ocupaban un destacado desarrollo económico y social. Varios empaquetados de plátanos tenían su sede en el joven municipio creado en 1925.

 

En agosto de 1928, se declara una epidemia de peste que afecta a la población. Según reseña Salvador González Vázquez en su libro Historia de Tazacorte (1492-1975) En los primeros días de agosto de 1928 se observó en los empaquetados de plátanos y sus proximidades “infinidad de ratas muertas y abobadas, que los obreros recogían y tiraban al mar”. 

 

Seis operarios enfermaron y el médico de la localidad, Manuel Morales Pérez (1902-1986) dictaminó que se trataba de la temida peste bubónica, histórica pandemia que había azotado a la Humanidad periódicamente y desde hacia muchos siglos. El médico se convirtió en un héroe con la detección precoz y manejo de la epidemia.

 

Ante la noticia, la gente del pueblo buscó refugio fuera del municipio y “en medio del pánico y el rodar de los vehículos, cuando el mal sólo había hecho una víctima, veíanse huir hacia los campos y pueblos cercanos, que en tropel abandonaban sus casas y sus intereses todos” describe Antonio Pérez en el periódico palmero El Tiempo el 1 de septiembre de 1928

 

La angustia, los rumores y los casos de enfermedad y muerte propician una decidida actitud del vecindario que ven en las pacas de paja, importadas por las empresas plataneras, en las que anidaban ratas y ratones infestados por pulgas el foco de la enfermedad. Se acusa directamente que era el germen de la infección que se cebaba con los trabajadores de esta empresa de fruta. El pueblo clamaba con la quema del almacén de Fyffes,

 

A pesar de la negativa de las autoridades, el pueblo rocía de combustible y prende fuego al empaquetado. Lo cierto es que la peste bubónica de Tazacorte cesó poco tiempo después.

 

 

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