15 febrero, 2022

La garrapata azul se extiende por el continente africano

La garrapata azul (Rhipicephalus microplus) era rara hasta hace poco en África. Llegó al continente vía Madagascar procedente de Asia a través del ganado. Ahora investigadores han alertado de su extensión y aumento de su presencia en algunos países: Kenia, Uganda, Sudán del Sur y Burundi. La rápida dispersión de la garrapata está impulsada por el comercio transfronterizo de ganado, en gran parte descontrolado en una región con fronteras internacionales porosas en su mayoría, donde no existen o no se pueden hacer cumplir las medidas de cuarentena. A medida que se acelere el cambio climático, este comercio se intensificará y diseminará la garrapata a nuevas áreas que sean ecológicamente adecuadas. De hecho, están pidiendo a los gobiernos africanos que proporcionen servicios especializados de extensión ganadera que ofrezcan apoyo técnico e informativo a los agricultores y pastores.

 

Los ganaderos de la región deben ser conscientes de la presencia de esta nueva garrapata vector de algunos patógenos como Babesia bovis, Babesia bigemina y Anaplasma marginale, agentes que pueden causar graves infecciones en animales y humanos.

 

La babesiosis bovina, causada por B. bovis, es la enfermedad transmitida por garrapatas más importante en términos de impacto económico a nivel mundial. Tiene tasas de mortalidad de hasta 70-80%, en el ganado, originando grandes pérdidas económicas y una alta morbilidad que lleva a una reducción en la producción de leche y carne, y una disminución de los ingresos de los pequeños agricultores. 

 

Durante los últimos 15 años, la garrapata azul se ha extendido por todo el continente. Se ha registrado en más de 20 países africanos. B. bovis ya se ha informado en Kenia, Uganda y Nigeria. La situación ha cambiado drásticamente debido al rápido aumento de las poblaciones de la garrapata en Tanzania, reemplazando a la autóctona Rhipicephalus decoloratus y dos introducciones en diferentes países de África Occidental a través de la importación de ganado infestado de Brasil.

 

Aún se desconoce el alcance total de la propagación. Siendo el mayor problema que la mayoría de los países africanos tienen una capacidad limitada para diferenciar R. microplus de los endémicos R. decoloratus y R. annulatus. Además, carecen de capacidad, experiencia y análisis adecuados para la detección, el diagnóstico y la vigilancia de B. bovis.

 

El diagnóstico de las enfermedades transmitidas por garrapatas se realiza mediante la observación de signos clínicos, a veces combinados con microscopía, métodos que no son específicos ni sensibles, especialmente en animales inmunes portadores y aquellos con infecciones mixtas. Los científicos dicen que es probable que la prevalencia de la garrapata invasora en África evolucione rápidamente dada la amplia gama de huéspedes animales, el pastoreo y el incontrolado comercio transfronterizo de animales.

 

Los científicos también señalan que el cambio climático tiene efectos directos en el desarrollo biológico y la adaptación de las especies y los patógenos que transmite, ya que prefieren condiciones cálidas y húmedas. La vida silvestre de África también es un reservorio de garrapatas y patógenos transmitidos por ellas, y la interacción desenfrenada de vida silvestre y ganado es un factor adicional en la propagación.

 

Un trabajo del Instituto Internacional de Investigación Ganadera en Nairobi, la Universidad de Nairobi y la Universidad Estatal de Washington está diseñando formas de mapear la garrapata a través de sensores remotos y sistemas de información geográfica. No se han desarrollado evaluaciones de riesgos, sistemas de vigilancia o estrategias de control para las garrapatas invasoras y la babesiosis para los países africanos afectados. El aumento de las precipitaciones da como resultado una mayor cobertura vegetal y de los pastos, lo que aumenta el número de posibles criaderos de vectores. 

 

El equipo ha diseñado enfoques estratégicos para controlar la garrapata en países africanos que incluyen el uso de sensores remotos y un sistema de información geográfica para mapear dónde se encuentran las garrapatas invasoras y B. bovis, vinculando la distribución con factores antropogénicos que contribuyen a la propagación y con factores eco-climáticos. Recomiendan el uso de herramientas y mapas de modelado de distribución de garrapatas para guiar los planes de control y manejo de garrapatas específicos de la región, así como para predecir los puntos críticos de brotes de enfermedades para un control más proactivo de la enfermedad.

 

Este informe enfatiza el riesgo que significa el traslado no solo animales con sus enfermedades de importancia económica, como la anaplasmosis, sino también la garrapata vector que las transmite. El movimiento transfronterizo descontrolado de ganado requiere un amplio enfoque internacional para la vigilancia de la garrapata, que ya está en marcha. El control de las garrapatas es difícil, especialmente cuando son comunes los pequeños rebaños de propiedad individual, como es el caso en África Oriental. Es de esperar que sean desarrollados e implementados regionalmente los esfuerzos de control.

 

Imagen: Alan R Walker – Own work

 

 

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