29 febrero, 2024

29 febrero 2024. Liebres y conejos como reservorios de Coxiella burnetii (fiebre Q)

El agente que causa la enfermedad de la fiebre Q, Coxiella burnetii (familia Coxiellaceae), es una bacteria zoonótica importante y altamente resistente al medio ambiente con distribución mundial. En los últimos años, Europa ha notificado más de 700 casos humanos anuales de fiebre Q. Entre los países europeos, España ha registrado el mayor número de casos de fiebre Q en los últimos años, lo que la convierte en la zoonosis sometida a notificación más frecuente en el país.

 

Algunos estudios han señalado que las liebres pueden desempeñar un papel en el mantenimiento y la transmisión de esta bacteria zoonótica. Sin embargo, la información sobre el papel de estas especies de lagomorfos en la epidemiología de la fiebre Q es todavía muy limitada.

 

Un trabajo realizado por investigadores españoles ha evaluado la seroprevalencia y los factores de riesgo asociados con la exposición a C. burnetii en poblaciones de conejo salvaje europeo y liebre ibérica en ecosistemas mediterráneos del sur del país. Entre las temporadas de caza 2018/2019 y 2021/2022, se recogieron muestras de sangre de 638 lagomorfos salvajes, incluidos 471 conejos salvajes y 167 liebres ibéricas, en 112 cotos de caza distribuidos en las ocho provincias de Andalucía.

 

Según este estudio, la zona geográfica (Andalucía occidental) y la presencia de ovejas eran factores de riesgo potencialmente asociados con la exposición a C. burnetii en lagomorfos salvajes. Los terrenos de caza donde había ovejas, tenían 4,6 veces más riesgo de exposición a C. burnetii que aquellos sin ovejas. Los hallazgos indican que Andalucía occidental podría ser un punto crítico para la circulación de C. burnetii.

 

La seroprevalencia individual aparente general fue del 8,9 %. Se encontraron anticuerpos contra C. burnetii en el 11,3 % de los conejos salvajes y en el 2,4 % de las liebres ibéricas. Se detectaron animales seropositivos en 16 de los 112 cotos de caza analizados y en todas las temporadas de caza muestreadas.

 

Aunque los rumiantes domésticos son los principales reservorios de la bacteria, una amplia gama de especies silvestres pueden infectarse con C. burnetii. El conejo salvaje europeo (Oryctolagus cuniculus) ha sido señalado como un reservorio natural de C. burnetii en ciertos contextos epidemiológicos, y los casos de fiebre Q en humanos ya se han asociado con el contacto indirecto con conejos salvajes.

 

Los resultados del estudio proporcionan evidencia de una circulación moderada, endémica y heterogénea de C. burnetii en poblaciones de lagomorfos silvestres en los ecosistemas mediterráneos españoles

 

Se deben implementar estrategias basadas en el riesgo para programas de vigilancia integral en estas especies para reducir el riesgo de transmisión de la bacteria a especies simpátricas, incluidos los humanos

 

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Riesgos locales España

 

Más información sobre la fiebre Q en España

 

 

 

 

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