El senderismo en Madeira ofrece paisajes impresionantes, pero también conlleva riesgos que deben ser tomados en cuenta. La abrupta geografía de la isla, con sus senderos escarpados y acantilados, puede ser peligrosa, especialmente en condiciones climáticas adversas como lluvias o niebla densa, que aumentan el riesgo de resbalones y caídas. Además, algunos senderos pueden estar mal señalizados o en mal estado, lo que dificulta la orientación y puede llevar a los excursionistas a perderse. También es importante tener en cuenta el riesgo de desprendimientos de rocas, especialmente en las rutas más montañosas. Por estas razones, es esencial estar bien preparado, conocer el nivel de dificultad del sendero y contar con el equipo adecuado para minimizar estos riesgos.
Recientemente un deslizamiento de tierras en la isla de Madeira, la mayor del archipiélago luso, ha provocado la muerte de una turista española de unos 20 años y causado heridas a otras dos personas.
El accidente se produjo cuando el grupo se disponía a terminar un sendero, al llegar a una cascada en la Levada da Água de Alto, en la parroquia de Faial, en el municipio de Santana, en el norte de la isla.
El lugar del accidente es frecuentado por turistas amantes del senderismo ―y porque ha crecido su popularidad en las redes sociales, según ha comentado a RTP un portavoz de los bomberos―, aunque no está recomendado por las autoridades porque se usa principalmente para transportar agua de riego,
Lo más probable es que la joven muriera tras ser alcanzada por las piedras desprendidas de la cascada y que los otros dos heridos ―presuntamente sus padres― presentan “magulladuras ligeras”.
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