«Cave fever» o fiebre de las cuevas

En 2017, se notificaron varios casos de fiebre recurrente en Texas (EEUU) entre trabajadores de cuevas. En Israel la enfermedad se conoce como «fiebre de las cuevas», y la mayoría de los casos se ven entre los turistas que visitan cuevas. En 1988 un turista estadounidense adquirió la enfermedad en el país.

El patógeno que se encuentra en la región, es Borrelia persica, presente en aproximadamente el 10% de las cuevas, y es transmitido por Ornithodorus tholozani, una garrapata blanda. La incidencia anual de la enfermedad en Israel se ha mantenido bastante estable durante las últimas cinco décadas en el país (5 a 15 casos al año)