Hantavirus

 

El hantavirus es una enfermedad viral aguda grave, causada por el virus Hanta. Los ratones de campo (principalmente los colilargos) lo transmiten a las personas, eliminando el virus en la saliva, las heces y la orina.

Es un género que agrupa varios virus ARN, los cuales son transmitidos por roedores infectados (zoonosis).

En humanos generalmente producen dos tipos de afecciones: un tipo de fiebre hemorrágica viral, la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR); o el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV), una afección pulmonar muy grave.

Los Hantavirus son un grupo que pertenece a la familia Bunyaviridae, grupo C. Es considerado como un virus de riesgo de bioseguridad n° 4.

El nombre del género Hantavirus proviene del río Hantan, al norte de las ciudades de Dongducheon y Paju cerca del cual se aisló originalmente el miembro prototípico: el Virus Hantaan. Ya en el decenio de 1930 se notificaron en Europa y Asia brotes de lo que en esa época se pensaba que era FHSR. Pero fue en 1978 cuando se aisló el virus Hantaan, y se confirmó que algunos roedores servían de reservorio de los virus que causaban la FHSR. Los virus Seoul, Dobrava y Puumala, son muy similares al Hantaan, y se distribuyen ampliamente en todo el territorio eurasiático y ocasionan también FHSR.

¿Cómo se transmite?

Por inhalación: Es la causa más frecuente. Ocurre cuando respiramos en lugares abiertos o cerrados (galpones, huertas, pastizales) donde las heces o la orina de los roedores infectados desprendieron el virus contaminando el ambiente.

Por contacto directo: Al tocar roedores vivos o muertos infectados, o las heces o la orina de estos roedores

Por mordeduras: Al ser mordidos por roedores infectados.

Clínica:

Los síntomas se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas (dolores de cabeza) náuseas, vómitos, y a veces dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria que puede agravarse produciendo lo que se conoce como «síndrome cardiopulmonar por hantavirus», que si bien es poco frecuente puede llevar a la muerte si no ser tratado a tiempo.

La infección por Hantavirus genera dos cuadros clínicos diferentes: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR); y el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV).

Diagnóstico:

Radiografía de tórax (infiltrados bilaterales simétricos intersticiales)

Analítica (Leucocitosis con desviación izquierda, neutrofilia con formas inmaduras circulantes -metamielocitos-, linfocitos atípicos en sangre peroférica, hematocrito aumentado y trombopenia. Aumento de la LDH, transminasas e hipoproteinemia. Se produce hemoconcentración, debido a la pérdida de líquido extracelular al espacio intersticial, fundamentalmente pulmonar. La principal medida para mejorar esto es la reposición de líquidos, que en este caso aumenta el edema intersticial y alveolar en el SPH o del espacio retroperitoneal en el FHSR, agravando el estado del paciente.

Serología, cultivo viral y PCR.

Tratamiento:

De soporte (Ribavirina en fase de investigación). En niños igual que en adultos.

Prevención y control:

Los brotes se asocian a cambios estacionales climáticos, cambios en las dinámicas poblacionales de roedores. Intervenciones humanas como la alteración de ecosistemas aumentando el contacto entre roedores y hombres.

El virus es susceptible a la mayoría de los desinfectantes y detergentes de uso doméstico. Presenta labilidad a las radiaciones UV que ocasiona su rápida inactivación en ambientes ventilados con exposición al sol. El virus es inactivo a temperaturas superiores a 37ºC, mientras que permanece estable hasta 4ºC durante 12 horas. Igualmente se inactiva en condiciones de pH extremo y con altas concentraciones salinas.

Control de la población de roedores: Prevenir el acceso de roedores a la vivienda (cierre de grietas y orificios, eliminación de acceso a los alimentos, uso de trampas). Cuidados en la limpieza de lugares cerrados con evidencias de presencia de roedores, evitar levantar polvo. ventilar ampliamente los lugares cerrados, y las zonas expuestas deben ser rociadas con desinfectantes de uso general para casas o simplemente con hipoclorito sódico, evitando en todo momento la aerosolización de las partículas y polvo depositado en el suelo y ambiente. Se deberá tener especial cuidado en la puesta en marcha de aparatos de aire acondicionado cuyos filtros o conductos puedan haber tenido contacto con polvo contaminado, roedores o excretas de los mismos y los ventiladores.

Lavado de manos, mascarillas, desinfección de fomites, instrumental, etc.

Precauciones para evitar la transmisión entre personas.

Notificación obligatoria en algunos países endémicos, clase 3.