Zika Virus

Zika virus

Resumen

Patógeno: Flavivirus (ARN monocaternario de polaridad positiva. Simetría icosaédrica. Presencia de envoltura)

Distribución: África central, Sudamérica, Asia y Caribe. (Ver listado de países)

Mecanismo de transmisión: principalmente a través de la picadura de mosquitos del género Aedes. También vía sexual .

Clínica: Solo 1 de cada 5 personas desarrollan síntomas. Estos incluyen fiebre, erupción cutánea, conjuntivitis, dolores articulares y en escasas ocasiones síntomas neurológicos, como el Síndrome de Guillain-Barré, caracterizado por parálisis muscular ascendente. Se ha demostrado la relación de la infección de mujeres embarazadas con el aumento de nacimientos de niños con microcefalia y abortos. [Fuente]

Diagnóstico: Serología / amplificación de ácidos nucleicos (PCR)

Tratamiento: Sintomático

Prevención: Evitar la picadura del mosquito. No existe vacuna comercializada.

Introducción

El virus Zika es un flavivirus transmitido por mosquitos muy relacionado con otros de la familia Flaviviridae como el virus del dengue, el virus de la fiebre amarilla o el West Nile virus.

Aproximadamente el 20 por ciento de los pacientes infectados desarrollan manifestaciones clínicas, que incluyen fiebre de inicio súbito asociada a una erupción cutánea pruriginosa maculopapular, artralgias (sobre todo de pequeñas articulaciones de manos y pies) o conjuntivitis (no purulenta).

El virus tiene neurotropismo que se ha asociado a complicaciones neurológicas que incluyen microcefalia congénita (además de otros problemas de desarrollo entre bebés nacidos de mujeres infectadas durante el embarazo), síndrome de Guillain-Barré, mielitis y meningoencefalitis.

Puede ser considerado un patógeno emergente, al extenderse fuera de África y Asia.

Historia

El virus fue aislado por primera vez en 1947 de un mono rhesus en el Bosque Zika (Uganda). Los primeros casos humanos se detectaron en 1952 en Uganda y Tanzania; y fue aislado por primera vez en seres humanos en 1968 en Nigeria

Epidemiología

Distribución geográfica. Se han producido varios brotes en África, sudeste asiático y las islas del Pacífico (2007 y 2014). Y en la actualidad hay un brote en curso en las Américas, el Caribe y las islas del Pacífico.

El primer brote importante reconocido ocurrió en las Islas Yap de Micronesia en 2007 donde  más del 70 por ciento de la población mayor de 3 años de edad se infectó. Otro gran brote ocurrió en la Polinesia Francesa en 2013 y 2014, afectando aproximadamente dos tercios de la población.

Detectado por primera vez en América en febrero de 2014 en la Isla de Pascua (Chile) y posteriormente en Brasil en mayo de 2015. Los análisis moleculares sugieren que la introducción pudo ser anterior, finales de 2013 o principios de 2014.

Desde entonces y hasta el día de hoy su rápida extensión ha hecho poner en alerta a gran parte de países sudamericanos por el incremento progresivo de casos autóctonos. De momento no existen casos autóctonos en Europa.

Fiuente: CDC

Artículo: Países de América con mayor riesgo de infección por virus Zika

Transmisión. El virus del Zika se puede transmitir a los humanos a través de:

  • Picadura de un mosquito infectado. Es el principal modo de transmisión. Siendo los mosquitos Aedes aegypti (en regiones tropicales) y en menor medida el Aedes albopictus (en regiones templadas) vectores competentes de la enfermedad.

Se ha aislado en un gran número de especies en el género AedesAedes aegypti, Aedes africanus, Aedes apicoargenteus , Aedes furcifer , Aedes luteocephalus y Aedes vitattus.

  • Transmisión materno-fetal
  • Sexual (incluido el sexo vaginal, anal y oral)
  • Transfusión de hemoderivados
  • Trasplante de órganos
  • Exposición de laboratorio

La dinámica de eliminación del virus en los distintos líquidos corporales tiene una variación interpersonal. El ARN del virus se ha detectado en:

  • Sangre: Por lo general se detecta en suero en no embarazadas durante aproximadamente 2 semanas, aunque el sangre completa se ha descrito hasta 81 días después. En embarazadas se ha detectado hasta 107 días después del inicio de la enfermedad.
  • Orina:  generalmente se elimina después de aproximadamente seis semanas aunque se ha detectado hasta 91 días después del inicio de la enfermedad. El virus puede replicarse en orina en el momento de la enfermedad sintomática.
  • Saliva: detectado hasta 91 días después del inicio de la enfermedad. El virus puede replicarse en saliva en el momento de la enfermedad sintomática.
  • Lágrimas: Se ha detectado hasta 30 días después del inicio de la enfermedad.
  • Semen: Se ha detectado hasta 188 días después del inicio de la enfermedad, incluso cuando ya no se puede detectar en la sangre.
  • Secreciones del tracto genital femenino. Se ha detectado hasta 14 días después de la infección.
  • Líquido cefalorraquídeo
  • Líquido amniótico
  • Leche materna.

Se ha descrito la transmisión de persona a persona aparte de la transmisión sexual, sin embargo este mecanismo aún es incierto. En los informes descritos, se produjo un contacto cercano mientras la carga viral del paciente índice era muy alta, y es posible que fuera a través de otros fluidos corporales (como el sudor o las lágrimas).

Patogenia

Los huéspedes vertebrados del virus incluyen los monos y los seres humanos. La patogénesis del virus es la de infectar las células dendríticas cerca del sitio de la inoculación, y luego se extienden a los ganglios linfáticos y al torrente sanguíneo. La replicación se produce en el citoplasma celular. Se han encontrado antígenos del virus en los núcleos de células infectadas.

Tras la infección primaria se desarrolla inmunidad para la reinfección.

Periodo de incubación (desde la picadura del mosquito hasta que aparecen los síntomas) en el humano suele ser de 2 a 14 días.

Las autopsias que se han realizado a niños muertos han corroborado la existencia del virus Zika en sus tejidos y los análisis que se han realizado a madres embarazadas (muestras de líquido amniótico), han permitido confirmar que el virus estaba en el líquido lo que afirma que el contagio de la madre embarazada al niño es probable.

Un estudio de la Fundación del Instituto ‘Oswaldo Cruz’ (FIOCRUZ), ha constatado la presencia de virus Zika activo (con potencial para causar la infección) en muestras de saliva y orina. Lo que sugiere la necesidad de investigar la relevancia de estas vías alternativas de transmisión del virus.

Clínica

La enfermedad suele ser leve. Los síntomas que solo ocurren entre el 20-25% de las personas que se infectan se resuelven entre dos y siete días después. La enfermedad grave que requiere hospitalización es poco frecuente y las tasas de letalidad son bajas. Se ha sugerido que la infección previa por dengue puede proteger contra la infección sintomática por el virus del Zika.

Síntomas y signos. En adultos, los síntomas más comunes son leves dolores de cabeza, erupción cutánea pruriginosa (pueden aparecer máculas y pápulas eritematosas en la cara, el tronco, las extremidades, las palmas y las plantas), fiebre  (37.8 a 38.5°C), malestar general, conjuntivitis, y artralgias (dolores articulares sobre todo en las pequeñas articulaciones de las manos y los pies).

En algunos casos se ha descrito también la afectación gastrointestinal con dolor abdominal, diarrea o estreñimiento y vómitos y aftas orales. También aisladamente otras manifestaciones, como edema facial, petequias en el paladar, uveítis, problemas auditivos transitorios, miocarditis y pericarditis.

Mujeres embarazadas con síntomas sugestivos de infección por el virus deben hacerse la prueba lo antes posible. Está indicada la ecografía fetal y amniocentesis en aquellas que presenten hallazgos sugestivos de síndrome congénito por el virus del Zika y/o resultados positivos o no concluyentes de pruebas de laboratorio, cuando esta información afecte a las decisiones sobre la interrupción del embarazo o el manejo continuo del embarazo y el parto.

En niños,

  • Infección intrauterina (transmisión vertical durante el embarazo)
    • La transmisión vertical de la madre al feto durante el embarazo se ha asociado con secuelas graves. El mayor riesgo es cuando la infección acontece en el primer trimestre.
  • Infección intraparto (transmisión vertical en el momento del parto)
  • Infección posnatal (transmisión por picadura de mosquito). Las manifestaciones en lactantes y niños con infección posnatal son similares a los hallazgos observados en adultos con infección por el virus del Zika. La artralgia es difícil de detectar y puede manifestarse como irritabilidad, caminar con cojera, dificultad para moverse o negarse a mover una extremidad, dolor a la palpación o dolor con movimiento activo o pasivo de la articulación afectada. Hasta el momento, no se han observado complicaciones en el del desarrollo en niños sanos con infección postnatal por el virus del Zika.

Complicaciones. La infección se ha asociado con microcefalia congénita (circunferencia occipitofrontal 2 desviaciones estándar por debajo de la media o menor que el 3er percentil según las tablas de crecimiento estándar para sexo, edad y edad gestacional al nacer) y pérdidas fetales en mujeres infectadas durante el embarazo, así como complicaciones neurológicas.

Microcefalia

Se ha asociado al Síndrome de Guillain-Barré que se caracteriza por debilidad muscular y parálisis ascendente. Y aunque puede aparecer a cualquier edad, parece ser más común en adultos y en hombres)

También se ha asociado a otras complicaciones neurológicas tales como encefalitis, mielitis transversa, encefalomielitis, meningoencefalitis, polineuropatía desmielinizante inflamatoria crónica, isquemia cerebral, síntomas neuropsiquiátricos y cognitivos.

También se está estudiando el efecto del virus sobre la fertilidad. Algunos estudios han encontrado una disminución en el número de espermatozoides tras la infección.

Sobre la afectación ocular en neonatos de madres con la enfermedad, un reciente estudio ha encontrado daños maculares y perimaculares, así como lesiones en nervio óptico en la mayoría de los bebés estudiados. [Fuente]

Investigadores han sugerido que la artrogriposis, una deformidad de las articulaciones en los bebés nacidos, podría estar en relación con la infección por el virus Zika

Diagnóstico

Debe sospecharse en individuos con manifestaciones clínicas típicas y exposición epidemiológica relevante (residencia o viaje a un área donde se ha informado la transmisión de la infección transmitida por mosquitos, o contacto sexual sin protección con una persona que cumple con estos requisitos criterios)

Las pruebas diagnósticas incluyen PCR (rRT-PCR) en muestras de suero, orina o sangre completa de fase aguda, que detectan RNA viral y otras pruebas para detectar anticuerpos específicos en el suero (ELISA para detectar la inmunoglobulina IgM). Se ha descrito reactividad cruzada con otras viriasis por flavivirus como el dengue y también se puede observar en individuos que han sido vacunados contra la fiebre amarilla o la encefalitis japonesa.

Un resultado negativo de rRT-PCR en los primeros 7 días no excluye la infección y deben completarse con pruebas serológicas (IgM y test de neutralización de anticuerpos en placa [PRNT]).

Las pruebas diagnósticas deberían incluir una muestra de suero de fase aguda recogida tan pronto como sea posible después de la aparición de la enfermedad y una segunda muestra recogida de 2 a 3 semanas después de la primera.

Se ha observado en algunos pacientes trombocitopenia, que puede atribuirse a un mecanismo inmunomediado.

Diagnóstico diferencial. Debe incluirse otras causas virales como el dengue,  el virus Chikungunya, Parvovirus, Rubéola y Ross River virus. Así como otras enfermedades que pueden provocar sintomatología en ocasiones parecida (malaria, estreptotococo grupo A…)

Tratamiento

No existe un tratamiento específico por lo que consiste en descansar y tratar los síntomas que aparezcan. Se recomiendan un consumo adecuado de líquidos para prevenir la deshidratación y la administración de paracetamol para aliviar la fiebre y el dolor.

Se debe evitar el ácido acetil salicílico y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) hasta que se descarte la infección por dengue, para reducir el riesgo de hemorragia. El ácido acetil salicílico no debe usarse en niños con enfermedad viral aguda debido a su asociación con el síndrome de Reye.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una guía sobre el apoyo psicosocial para pacientes y familias afectadas por la infección por el virus del Zika y las complicaciones asociadas.

De momento, no existe una vacuna comercializada.

Prevención y control

Las medidas preventivas incluyen instaurar medidas de protección personal para prevenir las picaduras de mosquitos (cubrir la piel expuesta, usar repelentes de insectos, permanecer y dormir en bajo mosquitera o dormir en habitaciones con aire acondicionado) así como medidas medioambientales para eliminar y controlar los criaderos de mosquitos.

Embarazo y viajes. Debido a la asociación entre la exposición al virus zika durante el embarazo y la microcefalia congénita, algunos organismos oficiales han aconsejado que las mujeres embarazadas eviten o consideren posponer viajar a áreas de menos de 2.000 metros de altura donde la transmisión del virus por mosquito sea activa. Por encima de esa altura la transmisión por mosquitos es mínima.

La OMS no recomienda interrumpir la lactancia a causa del virus Zika. Considera que los beneficios, tanto para la madre como para el bebé, que conlleva este tipo de alimentación superan con creces el posible riesgo de contagio a través de la leche materna.

Transmisión sexual. En áreas de riesgo, aquellas personas con exposición al virus que tengan una pareja embarazada deben abstenerse de relaciones sexuales sin protección durante el embarazo.

Fuera de áreas de riesgo, aquellas personas que hayan estado expuestas:

    • Hombres (sintomáticos o no): Deberían esperar al menos 3 meses para tener sexo sin protección tras la desaparición de los síntomas (sintomático) o tras la exposición (asintomático).
    • Mujeres (sintomáticas o no): Deberían esperar al menos 8 semanas tras los síntomas (sintomáticas) o tras la exposición (asintomático).

 

Donación de sangre/órganos. Se establece un periodo de 6 meses para minimizar el riesgo de transmisión.

 

Viajes y zika. Consultar listado de países

Perspectivas futuras

Se debería reforzar la vigilancia epidemiológica frente a este virus, pero no solo, en zonas endémicas. Las medidas de prevención y control del vector son fundamentales.

Se están desarrollando varias vacunas inactivadas candidatas para prevenir el virus Zika con resultados esperanzadores, dado que inducen anticuerpos neutralizantes detectables en los ensayos de fase I. Los datos preliminares en modelos animales indican que los anticuerpos inducidos por la vacuna pueden prevenir la infección y la enfermedad in vivo.

En unos años probablemente no será necesario viajar a los trópicos para estar expuesto al zika. Las especies de mosquitos que transmiten este virus y otras enfermedades tendrán al calentamiento global como aliado para que su hábitat crezca. Zonas que hasta ahora eran demasiado frías se convertirán en lugares templados donde podrán vivir al menos unos meses al año

Bibliografía y enlaces útiles