Resistencia antibióticos

Es la resistencia de un microorganismo a un medicamento antimicrobiano al que originalmente era vulnerable. Los organismos resistentes (bacterias, hongos, virus y algunos parásitos) pueden resistir ataques de medicamentos antimicrobianos tales como antibióticos, fungicidas, antivirales y antipalúdicos, de tal forma que los tratamientos convencionales se vuelven ineficaces y las infecciones persisten, lo que incrementa el riesgo de propagación.

La evolución de las cepas resistentes es un fenómeno natural que ocurre cuando los microorganismos se ven expuestos a fármacos antimicrobianos, y es posible un intercambio de características de resistencia entre ciertos tipos de bacterias. El uso inapropiado de medicamentos antimicrobianos acelera ese fenómeno natural. Las prácticas inapropiadas para el control de las infecciones propician la propagación de la resistencia a los antimicrobianos.

Los antibióticos son medicamentos indispensables para tratar infecciones bacterianas en personas y animales, pero suponen un recurso escaso y de difícil renovación. Utilizarlos de forma inadecuada y excesiva contribuye al rápido aumento de las bacterias resistentes y a la pérdida de su eficacia.

El problema de la resistencia a los antibióticos constituye ya una amenaza importante para la salud pública y sanidad animal a nivel mundial, afectando también a la agricultura, medio ambiente y comercio. En Europa mueren alrededor de 25.000 personas cada año como consecuencia de las infecciones causadas por bacterias resistentes.

Datos y cifras:

  • Con frecuencia, las infecciones causadas por microorganismos resistentes no responden al tratamiento ordinario, lo que da lugar a una enfermedad prolongada, mayor riesgo de defunción y costos más elevados.
  • La tuberculosis resistente a la isoniazida y a la rifampicina (tuberculosis multirresistente) requiere tratamientos mucho más prolongados y menos eficaces. La OMS estima que en todo el mundo hay unos 630.000 casos de tuberculosis multirresistente.
  • La resistencia a los antipalúdicos de la generación anterior, en particular la cloroquina o la sulfadoxina-pirimetamina, está generalizada en la mayoría de los países donde el paludismo es endémico.
  • Un alto porcentaje de infecciones hospitalarias se debe a bacterias muy resistentes, entre ellas el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, o las bacterias gramnegativas multirresistentes.
  • Han aparecido nuevos mecanismos de resistencia que hacen prácticamente ineficaces a la última generación de antibióticos.

Bibliografía relacionada

 

Algunos enlaces de interés: