Viajar con Oxígeno

Necesito Oxígeno durante el vuelo

En el caso de que seas usuario de oxigenoterapia de forma continua, vamos a analizar los pasos a seguir para que tu vuelo sea lo más placentero posible y no tener ningún tipo de problema.

Por motivos de seguridad, las personas que necesitan oxígeno de forma continua tienen que llevar un certificado de su médico especialista que le autorice a realizar el vuelo con seguridad. Según cada compañía aérea, si la demanda de oxígeno es menor de 2´8 litros por minuto, puede estar exento el paciente de llevar este certificado.

Por otra parte, la forma de administrar el oxígeno se hace a través de los llamados concentradores de oxígeno portátiles que pueden administrar oxígeno con un flujo de 1 a 5 litros por minuto, pero es importante saber que durante el despegue y el aterrizaje estos deben de estar apagados, por los que el viajero tiene que poder soportar ese tiempo de falta de aporte de oxígeno.

Recuerda que los concentradores se deben usar con cánulas nasales (gafas nasales) y no con mascarilla.

En caso de que el pasajero necesite oxígeno también durante el despegue y aterrizaje, deberá llevar una botella de oxígeno y no un concentrador que se encenderá en los periodos en los que no se pueda usar el concentrador. Las botellas de oxígeno permitidas tienen que tener unas características:

  • No exceder los 65 centímetros.
  • Su peso tiene que ser menor o igual a 5 kilogramos.
  • Tiene que tener un sistema de seguridad que evite fugas.

 

Aunque las aeronaves tienen posibilidad de conexión a la red eléctrica durante el vuelo. Durante el aterrizaje, despegue y rodaje, y en determinadas situaciones en el viaje, puede que ese suministro no esté disponible, así como en la clase turista, no todos los aviones disponen de enchufes a disposición de los viajeros. Además, la máxima potencia de la toma es de 75W por lo que se ha de comprobar si el aparato necesita más (si es así, puede no ser posible la carga). Además, al enchufar el aparato eléctrico se mantiene la carga, pero no se recarga.

Es por eso, que por seguridad, el pasajero tiene que llevar las baterías de estos concentradores y éstas tienen que haber sido aprobadas por la Federal Aviation Administration (FAA). Deben ser las llamadas “baterías secas”.

El número total de baterías permitidas suele ser de tres contando la colocada en el concentrador, y cada una de ellas no puede superar los 160 Wh.

Resumen

Los pasos a seguir recomendados son los siguientes:

  1. Ponerte en contacto con la compañía aérea al menos un mes por adelantado para informarle de tus condiciones de especial necesidad. El equipo médico de la compañía puede exigirte un certificado de salud para autorizarte el vuelo.
  2. Llevar un concentrador de oxígeno portátil. Si dispones de tu propio equipo, éste deberá haber sido aprobado y llevar la pegatina de aceptación de la FAA, que es quien determina las leyes internacionales de aviación.  Más información. En caso de no tener a tu disposición el concentrador de oxígeno, la mayoría de las compañías aéreas pueden alquilar y dejar a disposición de los viajeros los concentradores de oxígeno. El precio es variable según la compañía y puede rondar los 150 dólares (136 €).
  3. Si precisas de oxígeno durante el despegue y aterrizaje, también deberás llevar una bala de oxígeno con unas características determinadas.
  4. Asegurarte que llevas las baterías necesarias y autorizadas.

Necesito un ventilador mecánico durante el vuelo

En vuelos comerciales, no está autorizado la utilización de un ventilador portátil, por lo que se tendría que fletar en este caso un avión medicalizado.

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Revisado por la Dra. Alejandra Bustos (Enero 2020)