Viajar con medicamentos es una necesidad para muchas personas, por lo que es prioritario que formen parte del plan de viaje. Hay que asegurase el suministro en destino y estar informado de las normas de trasporte de las aerolíneas y de la normativa al respecto de cada país de destino.
En los viajes cortos es importante viajar con la medicación habitual en cantidad suficiente y es recomendable llevar una cantidad adicional por si se producen retrasos o incluso en doble cantidad (una parte en el equipaje de mano y una parte en el facturado) sobre todo si son medicamentos no fácilmente accesibles en destino. De esto modo si se sufre el extravío o robo de alguna parte del equipaje, la medicación seguirá disponible.
En viajes de mayor duración, expatriados, etc., debemos tener planificada la forma de contar con la medicación necesaria en el país de destino, teniendo en cuenta que en algunos destinos es posible que no esté comercializada la misma y pueden ser necesarias gestiones complejas para conseguirla y los costes pueden ser diferentes. En ocasiones es posible llevar mayor cantidad de medicación o conseguir el repuesto de suministro en viajes periódicos de descanso en España, pero en otras se hace imprescindible gestionar la obtención de la medicación específica en destino, lo que puede conllevar trámites de larga duración y coste. La “solución” de que familiares o amigos nos envíen por correo la medicación periódicamente, no es legal, puede conllevar sanciones y es muy posible que la misma se decomise en frontera.
La normativa aeroportuaria generalmente permite viajar con medicación, aunque siempre es conveniente comprobar los requisitos de la compañía aérea al respecto, sobre todo si se viaja con mucha medicación o con medicamentos y/o presentaciones no corrientes.
Conviene consultar las condiciones de entrada de medicamentos del país de destino para evitar sorpresas en la aduana.
Algunos países (ejemplo: EEUU) sólo permiten la entrada de medicamentos que puedan comprarse legalmente en el país y en las cantidades que requiera el tratamiento según la duración de la estancia, siempre que esté justificado por un informe médico. Otros países (ejemplo: Japón) prohíben llevar medicamentos son de uso común en otros países, como efedrina, algunos antidepresivos o medicamentos para el TDAH, incluso recetados y justificados.
Existen países con normativa muy estricta, con cantidades máximas específicas, necesidad de autorización previa a la entrada, o incluso prohibición explícita para la entrada con determinados medicamentos, generalmente psicótropos (antidepresivos, medicación para dormir…) o estupefacientes (fentanilo, morfina…), pudiendo el incumplimiento conllevar sanciones severas incluso por una pequeña cantidad.
El certificado médico para viajar con medicamentos es una prueba oficial que confirma la necesidad de los medicamentos durante el viaje.
Para medicaciones corrientes suele ser suficiente copia de la/s receta/s o un certificado básico con datos del paciente y la medicación necesaria, expedidos o refrendados por un médico en ejercicio legal.
Cuando se trata de medicamentos que están sujetos a restricciones internacionales (narcóticos, psicotrópicos o estupefacientes y ocasionalmente otros) es especialmente importante que el certificado sea exhaustivo y oficial, traducido al inglés o, si así nos lo indican, traducido al idioma del país de destino. En contadas ocasiones, se solicita que sea refrendado por la autoridad sanitaria competente.
Es un derecho del paciente el obtener un certificado médico o informe por el médico que le ha atendido, relativo a su estado de salud o enfermedad, o en general sobre la asistencia prestada, incluida la medicación prescrita. Pero no existe la obligación para emitir certificados médicos con una finalidad especifica predeterminada (como un viaje internacional) y que la misma aparezca contemplada en el propio informe o certificado ni, lógicamente, obligación de emitirlo en un idioma diferente a las lenguas oficiales en España. Si se precisa un informe en inglés u otro idioma, se deberá acudir a un servicio de traducción oficial jurada, servicio que garantiza la fidelidad de la traducción.
Al viajar con medicación se debe tener en cuenta:
Una organización científica dedicada al estudio y control de las Enfermedades Infecciosas en el mundo, zoonosis emergentes y medicina tropical y del viajero.
Deja una respuesta