Mascarillas. Preparando un nuevo botiquín

Existen tres tipos principales de mascarillas

 

  • Higiénicas (de barrera)
  • Quirúrgicas
  • Filtrantes (autofiltrantes)

 

Mascarillas higiénicas (de barrera)

 

Mascarilla higiénica reutilizable

No se considera un producto sanitario ni tampoco equipo de protección individual (EPI) -Reglamento UE/2016/425-. El objetivo de su uso es como medida complementaria a otras (distanciamiento, extremar limpieza…) para intentar reducir el riesgo de transmisión del virus desde la boca y la nariz del usuario no enfermo o asintomático. Al igual que las quirúrgicas protegen más al resto de personas que al individuo que la usa.

 

Pueden ser reutilizables o no:

  • Mascarillas higiénicas no reutilizables (Un solo uso): se rigen por la especificación UNE 0064-1 y UNE 0064-2, la primera para adultos y la segunda para niños.
  • Mascarillas higiénicas reutilizables: se rigen por la especificación UNE 0065. Para que sean reutilizables, deben estar fabricadas con una serie de materiales que se puedan reutilizar. Se pueden limpiar y desinfectar siguiendo la normativa establecida (lavadora a altas temperaturas o lejía diluida en agua al 1/50)

 

Este tipo de mascarillas van enfocadas a que se puedan fabricar de forma artesanal, por lo que la UNE ha publicado las especificaciones para facilitar la fabricación de este tipo de mascarillas tanto para empresas como para personas en casa.

 

RECOMENDACIÓN DE USO: Se recomienda usarlas cuando no sea posible mantener la distancia de seguridad con otras personas en algún lugar -trabajo, supermercado, espacios cerrados o en la calle en la población no vulnerable sin síntomas (población sana). También son las recomendadas en niños

 

Mascarilla quirúrgica

Mascarillas quirúrgicas

 

Sí se consideran un producto sanitario pero tampoco equipo de protección individual (EPI).

 

Este tipo de mascarillas protegen más al resto de personas que a quien la lleva puesta. Ejercen fundamentalmente de barrera al estornudar o toser. Tienen la finalidad de evitar la transmisión de agentes infecciosos por parte de la persona que la lleva pero no son efectivas para prevenir el contagio.

 

Adicionalmente pueden proporcionar cierta protección ante salpicaduras de fluidos potencialmente contaminados: se trata de las mascarillas quirúrgicas con marcado IR.

 

RECOMENDACIÓN DE USO: Personas con síntomas o con diagnóstico de COVID-19. También personas que han estado en contacto estrecho con un caso COVID-19 en los últimos 14 días cuando están con los convivientes en casa o si tienen que salir a la calle. También indicada en la población vulnerable (mayores, hipertensión, diabetes o enfermedades cardiovasculares, etc,) cuando salgan a la calle o estén en contacto con otras personas. Son de un solo uso, con un máximo recomendado de 4 horas.

 

Mascarillas filtrantes

Mascarilla FFP2

 

Este tipo de mascarillas, contienen un filtro de micropartículas, sí que se consideran EPIs y sí protegen al usuario de la inhalación de contaminantes ambientales –en partículas o aerosoles– tales como agentes patógenos, agentes químicos, antibióticos, citostáticos, etc. aunque No protegen frente a gases ni vapores.

 

Se clasifican en base a su rendimiento en FFP1 (78%), FFP2 (92%) o FFP3 (98%). También las N95 (nomenclatura estadounidense, con una capacidad de filtrado del 95%)

 

 

Para reducir la humedad dentro de la propia mascarilla, estas pueden contar o no con una válvula de exhalación.

Algunos ejemplos de mascarillas filtrantes

 

RECOMENDACIONES DE USO: Máximo recomendado de uso 8 horas. Recomendadas para el personal sanitario las FFP2 (situaciones que generen aerosoles de baja y moderada toxicidad)  y FFP3 (aerosoles alta toxicidad). Este tipo se pueden limpiar, siempre y cuando sean de uso reutilizable: de ser así, llevarán una marca con la letra R, que implica que se pueden usar más de un turno de trabajo. Solo se debe limpiar y desinfectar el ajuste con la cara, nunca el material filtrante.

 

Asegurar un buen uso

 

Es muy importante colocarse de forma correcta la mascarillas, puesto que si no perderían gran parte de su eficacia.

 

  • Antes de ponerse una mascarilla, lavarse las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.
  • Cubrirse boca y la nariz con la mascarilla sin dejar espacios entre la cara y la máscara.
  • Evitar tocar la mascarilla mientras se usa; si se hace, lavarse de nuevo las manos.
  • Cambiar de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilizar las de un solo uso.
  • Para quitarse la mascarilla: quitarla por detrás (no tocar la parte delantera de la mascarilla); tirarla de inmediato en un recipiente cerrado; y lavarse las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón.

 

Hay que recordar que ninguna mascarilla protege los ojos, otra posible vía de entrada del virus.

 

Información complementaria