DEET

DEET (N,N-dietil-m-toluamida)

 

  • Su funcionamiento se basa en la inhibición de la transmisión nerviosa de los insectos, paralizándonos e incluso matándolos.
  • Cuando el insecto se posa en la piel del hospedador, el contacto con este repelente hace que los órganos de los sentidos del mosquito (palpos, antenas) no sean capaces de mandar la información a los ganglios nerviosos, lo que dificulta un posicionamiento en la piel, y por lo tanto la picadura.
  • Al ser especialmente volátil, además de la piel, genera un “espacio” de seguridad repulsivo para los insectos.
  • Es eficaz frente a mosquitos, moscas, garrapatas o pulgas.
  • Es muy agresivo con los plásticos.
  • Se absorbe por la piel y es metabolizado por el hígado.
  • Con las debidas precauciones se considera eficaz y seguro para la salud en concentraciones inferiores al 40% para su aplicación en adultos.
  • En niños (menores de 6 años), embarazadas, ancianos y personas con sensibilidad en la piel, no es recomendado precisamente por su capacidad de penetración cutánea.

 

Recomendaciones de uso:

 

  • Seguir siempre las recomendaciones del fabricante.
  • No aplicar sobre piel irritada o con heridas.
  • Tener especial cuidado de que no llegue a las mucosas (ojos, labios).
  • Atención con las manos de los niños.
  • Se debe aplicar en la manos para proteger la piel de la cara.
  • Sólo se aplica en piel expuesta.
  • Evite la aplicación excesiva de este producto.

 

Botiquín del viajero