Malta es un archipiélago compuesto por tres islas principales: Malta, Gozo y Comino. Situada en el corazón del Mediterráneo, entre Europa y el norte de África, su posición estratégica ha sido de gran importancia a lo largo de la historia. Con una superficie de apenas 316 km², Malta es uno de los países más pequeños y densamente poblados del mundo. Además de su territorio limitado, posee una extensa zona económica exclusiva en el mar Mediterráneo, lo que amplía su importancia geopolítica.
La historia de Malta está profundamente marcada por su posición estratégica en el Mediterráneo. Ha sido habitada desde la prehistoria y fue gobernada por fenicios, cartagineses, romanos, árabes, normandos, los Caballeros de la Orden de San Juan, y más tarde, británicos. En 1964, Malta obtuvo su independencia del Reino Unido y, en 2004, se unió a la Unión Europea. Su patrimonio incluye impresionantes templos megalíticos, la ciudad fortificada de Mdina y la capital, La Valeta, reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hoy, Malta es un centro cultural, financiero y turístico en el Mediterráneo