Los Estados Federados de Micronesia abarcan cientos de islas distribuidas en una vasta área del Pacífico occidental, con una superficie terrestre limitada, pero una extensa zona económica exclusiva. Las islas son de origen volcánico y coralino, ofreciendo paisajes únicos que van desde atolones rodeados por aguas turquesas hasta selvas tropicales exuberantes.
La historia de Micronesia está marcada por miles de años de asentamientos humanos y una rica tradición cultural ligada al mar y la navegación. En la era moderna, las islas estuvieron bajo control de varias potencias coloniales, incluyendo España, Alemania, Japón y los Estados Unidos. Micronesia obtuvo su independencia en 1986 como parte de un acuerdo de libre asociación con los Estados Unidos.